La escasa iluminación de la Carretera de Jaén no es sinónimo de sueño o descanso nocturno. La presencia de prostitutas convierte la vía en un burdel al aire libre que ha puesto a los vecinos en pie de guerra Las contradicciones se dan cita en la Carretera de Jaén. Lugar de paso más que de paseo, sus aceras están menos lejos de la soledad que del bullicio, su pulso comercial se acelera sólo a ratos y según los tramos, sin continuidad en su espacio lineal. Y, sin embargo, la actividad no cesa del todo en esta travesía convertida en calle, cuya aspiración sería alzarse con el nombre de avenida.
Porque si un cartel colgara de su techo imaginario, éste debería llevar letras grandes, rojas y luminosas, que anunciaran al transeúnte de que esta calle se abre a la ciudad las 24 horas del día, de que la escasa iluminación que la caracteriza no es sinónimo de sueño cuando llega la noche.
La estación de autobuses y sus viajeros de ida y vuelta, el parque de bomberos y sus impredecibles sirenas, contribuyen a esta imagen de trasiego a deshoras. Pero la realidad obedece a otro factor mucho más controvertido y polémico: la presencia de mujeres ejerciendo la prostitución. Y es que si por algo se ha caracterizado la carretera de Jaén en los últimos tiempos es por haberse convertido en un burdel al aire libre, el mismo que ha puestos a sus vecinos y comerciantes en pie de guerra, hasta el punto de forzar al Ayuntamiento de Granada a proyectar una ordenanza municipal de convivencia que multará tanto a las trabajadoras del sexo como a los clientes que contribuyan al ejercicio de la prostitución en las vías públicas de la ciudad.
Una promesa con visos de ejecutarse antes del próximo verano y que ha generado un gran alivio entre los residentes de la zona. Así lo hace saber la Asociación de Vecinos Albayda, que transmitiendo el sentir generalizado, se muestra "a favor de estas y otras medidas legales capaces de dotar a los policías de instrumentos eficaces para poder luchar contra este problema que afecta a muchas de nuestras calles y muy negativamente a la imagen de Granada", según comentan miembros de la agrupación a este diario.
"Una situación insostenible". A la espera de que dicha ordenanza termine de redactarse y posteriormente sea aprobada por la corporación municipal, lo cierto es que los vecinos estiman "insostenible" la situación que padecen a diario en la carretera de Jaén, donde las prostitutas "empiezan a ejercer cada vez más temprano", afirma Margarita, empleada en un negocio del lugar y para quien la presencia de estas mujeres "no sólo afea y enrarece el ambiente, sino que es una mala imagen para los menores de edad que puedan presenciarlo a plena luz del día".
A esta realidad se le suman otros "problemas colaterales", afirman desde la asociación vecinal, cuyas críticas no quieren ser personalizadas en nombres y apellidos "debido a las represalias que han empezado a tomar contra nosotros los proxenetas", afirman. Algunos de estos problemas asociados a la prostitución y también presenciados en espacios cercanos "a las viviendas y parques de la zona" son la "suciedad y el tráfico de drogas y mafias", afirman desde la agrupación Albayda, que también pide en este sentido a los representantes políticos de la ciudad que sean "valientes y tomen las riendas" de la situación para así poner fin a un problema "que merma la calidad de nuestros vecinos". ®La Opinión de Granada
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