Torres Hurtado dice que los trámites están fuera de plazo pero se están valorando otros espacios. "Todos somos solidarios hasta que los problemas nos tocan a la puerta". Las palabras del alcalde ante la ubicación de un centro de personas marginadas en la zona de Albayda no pueden ser más ciertas. Torres Hurtado explicó ayer que el Ayuntamiento ha tenido varias reuniones con las partes implicadas en este asunto y que siguen trabajando en ello, pero matizó que el proceso de cambio "está fuera de plazo ya que el periodo de alegaciones se cerró sin ninguna queja por parte de los vecinos". El regidor manifestó que entiende las inquietudes de los residentes pero también apuntó que el Ayuntamiento tiene una serie de parcelas para uso dotacional "que cuando son requeridas por asociaciones, ONG o cualquier tipo de entidad tienen que ofrecérselas porque así lo estipula la ley". Aún así, el Consistorio sigue en conversaciones y estudiando las diferentes posibilidades con las que cuenta la ciudad para ofrecer otra ubicación a la asociación, "aunque es Calor y Café quien tiene la última palabra y me consta que están estudiando las diferentes opciones, aunque desconozco si van a aceptar otro sitio o no". Los vecinos, apuntó, "están bastante intransigentes, no sin razón, pero la ley es la que es y no podemos hacer mucho más", repitió el alcalde. Torres Hurtado consideró que si fuera posible, él optaría por una parcela con menos concentración vecinal pero "no olvido a los profesionales que trabajan con las personas que tienen más necesidades y la obligación que tenemos las administraciones para colaborar en lo que sea necesario", concluyó.
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